14 abril 2013

Hall Street se dedica a intercambiar reservas hoteleras

La plataforma digital Hall Street ha encontrado un nicho de mercado en la falta de intermediarios en las reservas hoteleras. ¿Qué pasa cuando tras comprar una habitación de hotel para un fin de semana surge un imprevisto que impide al usuario estar las dos noches? 

¿Pierde el dinero por la cancelación? ¿Se queda sin vacaciones? La start up quiere ser "un mercado digital en el que los usuarios compran, venden y comparten noches de hotel", explica Alfredo Ouro, consejero delegado y cofundador de la firma junto a Antonio Rodríguez, exdecano del Col·legi Oficial d'Enginyeria en Informàtica de Catalunya, y el ingeniero de telecomunicaciones Pere Sanz.

Hall Street fue creada en Barcelona en 2010 y prevé facturar 800.000 euros este año. La puntocom tiene 5.000 usuarios y 6.000 hoteles independientes asociados o de pequeñas y medianas cadenas hoteleras de 65 países. El modelo de negocio de la start up se basa en la comisión del 5% que recibe por parte del hotel y de tres euros, cuatro euros o cinco euros más IVA, en función de la categoría del hotel.

El usuario se registra gratuitamente en la plataforma -igual que los hoteles- y cuelga la oferta por la habitación que tiene reservada. Cuando logra venderla, Hall Street hace el cambio de titular y avisa al hotel.

Otra posibilidad que ofrece la start up es que el usuario negocie directamente con el hotel el precio de la habitación, ya que el establecimiento tiene margen y puede aplicar descuentos y promociones. Una tercera opción es compartir noche de hotel con algún usuario de la comunidad de Hall Street, de perfil similar.

Ouro asegura que la propuesta ha sido bien recibida en el sector hotelero: "nos posicionamos como aliados de los hoteles y damos voz a los viajeros", añade el ejecutivo.

La puntocom compite con otras start up de Israel, Estados Unidos y Canadá, y portales, con una gran inversión en márketing, que comercializan la oferta hotelera, como Booking, Atrápalo o Expedia.

Con sede en Barcelona Activa y seis empleados, la empresa ultima para febrero una ronda de financiación de entre 500.000 euros y 750.000 euros, a través de la cual entrarían un familiy office y varios inversores privados internacionales. De cerrarse esta operación, la tecnológica habrá levantado alrededor de un millón en tres años, ya que para iniciar su actividad contó con una inversión inicial de medio millón, que aportaron el equipo fundador, dos business angels y familia y amigos.

Los recursos se destinarán a captar usuarios. Ouro considera que en "un marketplace no puedes ir a la demanda antes de hora" porque supone tirar el dinero, ya que "no es bueno lanzarse si no tienes la plataforma preparada y el producto atractivo", argumenta. Hall Street dedicó su primer año a desarrollar el portal; el segundo, a llenar la plataforma de hoteles, y ahora toca "lanzarlo a gran escala y llevarlo al mercado", dice.

La 'start up' ultima una ronda para febrero y prevé facturar 800.000 euros este año.

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